8%. 15%. 22,5%. 29%.
Cuatro medicamentos. Una década. Cada generación alcanza una vía más que la anterior.
Pero eso es solo el peso. Mira el resto de lo que cambió cuando la retatrutida activó las tres señales al mismo tiempo.
Composición corporal
- 29% de pérdida de peso promedio.
- 76% de mejora en el dolor articular.
- Una de cada ocho personas reportó alivio total del dolor.
Cardiovascular
- Una caída de 14 puntos en la presión arterial.
- Una baja del 27% en el colesterol no-HDL, el dañino.
- Una reducción del 41% en los triglicéridos.
Metabólico
- 86% de reducción promedio en la grasa hepática.
- El 93% vio su grasa hepática volver a niveles normales.
- Una caída del 71% en la insulina en ayunas.
Cada generación suma una vía más. El GLP-1 calma el apetito. El GIP actúa sobre el tejido graso. El glucagón le dice al hígado que queme la energía almacenada. Los medicamentos más nuevos llegan más lejos. No solo al hambre. A la presión arterial, al colesterol, al dolor articular, al hígado mismo.
Quedan preguntas abiertas. ¿Por qué la misma dosis produce resultados distintos en personas distintas? Algunas pierden el 8 por ciento. Otras pierden el 22 por ciento. ¿Qué le pasa al cerebro tras años con estos compuestos? Estas preguntas marcan la próxima década de investigación.