Los medicamentos basados en péptidos no son una categoría especulativa esperando legitimidad. Ya están establecidos en la medicina.
Eso importa porque la percepción pública de la categoría suele ser mucho más estrecha que la categoría en sí. La insulina es un medicamento basado en péptidos. Otros medicamentos peptídicos aprobados se usan en áreas como el metabolismo, la endocrinología y el dolor.
La conclusión más útil no es solo que existen aprobaciones. Es que la señalización peptídica ya demostró ser médicamente viable en múltiples contextos.
Sirve para que el lector no confunda visibilidad con novedad.
Esa base más amplia importa cuando los medicamentos peptídicos más recientes ganan protagonismo.