Si los enlazas en una secuencia, deletreas STOP. Si usas exactamente las mismas letras en otro orden, deletreas POST. Mismas letras. Significados totalmente distintos.
Así funcionan los péptidos. Ordenas 20 aminoácidos de una manera y el cuerpo recibe una señal de hambre. Los reordenas y el cuerpo recibe una señal de saciedad.
Un cambio en el orden altera cómo se pliega el péptido y cómo encaja en su receptor. Por eso la señal puede debilitarse, cambiar por completo o anularse. El orden es todo.
El cuerpo mantiene activas 7.000 señales distintas con esos mismos 20 bloques. Cada péptido que regula la glucosa, dispara el apetito, atenúa el dolor o refuerza la inmunidad surge de reordenar las mismas 20 letras.
Los bloques son pocos. La variedad que producen es enorme.